Acompañar a un niño con cáncer no implica solo transitar tratamientos médicos. También supone habitar la incertidumbre, el miedo, el cansancio emocional y la necesidad de ser escuchados. Desde esa comprensión profunda nace ONKARA, un programa de cuidados humanizados en oncología pediátrica que pone el eje en la salud mental y el bienestar emocional de niños, niñas y adolescentes con cáncer y de sus familias.

La iniciativa fue creada en Posadas por Lucila Coronel, licenciada en Enfermería del Hospital de Pediatría Dr. Fernando Barreyro, con nueve años de experiencia en el ámbito pediátrico y tres dedicados a la oncohematología. Su recorrido profesional, marcado por el contacto diario con pacientes y cuidadores, dio lugar a una pregunta central: cómo acompañar de manera más humana, cercana y sostenida a quienes atraviesan el cáncer infantil.

ONKARA funciona como un consultorio virtual de enfermería y propone un programa de acompañamiento integral de tres meses, con posibilidad de continuidad. El ingreso se realiza a través de la web onkara.com.ar o por contacto directo vía WhatsApp. A partir de una entrevista inicial, se abre un espacio de escucha donde se recaban datos, se identifican necesidades emocionales y se diseña, junto a la familia, un plan de acompañamiento personalizado.

Desde una mirada que integra la salud mental al cuidado oncológico, el programa ofrece educación clara sobre el cáncer y los tratamientos, junto con herramientas concretas para la gestión del estrés, la ansiedad y las emociones difíciles. Estas estrategias están pensadas tanto para los niños y adolescentes como para quienes los acompañan, reconociendo que el impacto emocional atraviesa a todo el sistema familiar.

El acompañamiento también contempla momentos especialmente sensibles, como el dolor, los cuidados paliativos, el final de la vida y los procesos de duelo. En esos escenarios, ONKARA propone presencia, contención y orientación profesional, entendiendo que nadie debería transitar esas experiencias en soledad.

El impacto que busca generar este espacio se refleja en pequeñas grandes transformaciones: familias más contenidas, cuidadores empoderados con información y herramientas, y niños que encuentran un entorno emocional más seguro para atravesar su tratamiento. Con una modalidad virtual que acorta distancias y amplía el acceso, ONKARA invita a repensar el cáncer infantil desde una perspectiva más humana, donde la salud mental ocupa un lugar central en el camino del cuidado.